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El huevo
Los huevos de los mosquitos tienen una forma generalmente subcilíndrica
y una anchura aproximada de un milímetro. Las hembras los pueden
depositar de uno en uno (Ochlerotatus, Anopheles...)
o en grupos de 50 a 200, formando agrupaciones llamadas navículas
debido a su parecido con pequeñas naves (Culex, Culiseta).
Su forma hace que las navículas floten en la superficie del
agua, como también lo hacen algunos huevos aislados provistos
de flotadores (Anopheles). Otros huevos, como los de Ochlerotatus,
son depositados en el suelo y permacecen inactivos hasta que el terreno
se inunda. Cuando el huevo eclosiona aparece la larva. Las
eclosiones de los huevos están muy ligadas al medio y por ejemplo,
están producidas por las inundaciones y la lluvia en el caso
de muchas especies de Ochlerotatus.
La larva
La larva es siempre acuática. Completa su evolución
después de cuatro estadios de crecimiento separados por mudas,
creciendo desde más o menos 1 mm de longitud hasta unos 12
mm (variable según la especie). La duración del estadio
larvario está muy influída por la temperatura. En el
delta del Llobregat el desarrollo larvario de Culex pipiens puede
durar unos 5 o 7 días en verano y mucho más con temperaturas
bajas.
Las larvas se desplazan mediante contracciones abdominales muy
características y se alimentan por filtración y raspado
de materia orgánica finamente particulada, algas unicelulares
y bacterias, entre otros organismos.
A excepción del género Coquillettidia, que
presenta una adaptación muy particular (vive fijada a las
raíces de las plantas acuáticas, respirando el oxígeno
de los tejidos vegetales), las larvas de las otras especies captan
el aire atmosférico. La mayoría tienen un sifón
respiratorio situado en el extremo del abdomen que queda justo por
debajo de la superficie cuando están en la posición
habitual, cabeza abajo, lo que les permite respirar aire. Las especies
del género Anopheles no tienen sifón y se
sitúan paralelamente a la superficie del agua, respirando
directamente por el espiráculo del extremo del abdomen.
La pupa
Las transformaciones que permiten al mosquito pasar del medio acuático
al aéreo, comienzan al final del desarrollo larvario por las
lisis de los músculos y continuan, ya en el estadio ninfal,
con la elaboración de un sistema totalmente nuevo.
Este estadio dura poco, de 2 a 3 días. La pupa no se alimenta,
aprovecha las reservas acumuladas durante el estadio larvario y
respira mediante dos "trompetas" situadas encima del cefalotórax.
Las pupas de mosquito, mucho más activas que las de otros
insectos, se quedan en la superficie del agua, pero al ser molestadas
se sumergen con bruscas contracciones de unas paletas natatorias
situadas al final del abdomen.
En el momento de la emersión del adulto, el exoesqueleto
se rompe longitudinalmente. El adulto se hincha de aire y sale de
la exuvia ninfal a la superficie del agua, donde permanece un corto
período de tiempo hasta que es capaz de volar.
El imago o adulto
El alimento habitual de los adultos, machos y hembras, es el néctar
de las flores. Los mosquitos son famosos principalmente por la picadura
de las hembras para obtener sangre, lo que significa un aporte suplementario
de proteínas para la maduración de los huevos. Por este
motivo, las hembras son capaces de recorrer distancias kilométricas
buscando la sangre que necesitan.
Los mosquitos pican sobretodo vertebrados, pero suelen preferir
algún orden en concreto. Algunos prefieren las aves (Culiseta
longiareolata) o los anfibios (Culex hortensis).
Otros, como Culex pipiens, pueden producir una primera puesta
sin picar. Esta puesta se llama autógena y se realiza a cargo
de las reservas energéticas acumuladas por la larva.
La mayoría de mosquitos pican a unas horas concretas del
día, sobretodo a la salida y puesta del sol, o durante la
noche. Algunas especies como las pertenecientes al género
Ochlerotatus, pican a cualquier hora del día.
La fecundación de los huevos se realiza en el momento de
la puesta, aunque la cópula se ha realizado ya antes. Hay
generalmente una sola cópula al principio de la vida del
adulto; el esperma queda almacenado en las espermatecas de la hembra
donde se conserva a lo largo de toda su vida. Los mosquitos pueden,
al igual que otras especies de insectos, formar nubes copulatorias
constituidas únicamente por machos en los que entran las
hembras.
El número de huevos varía según la especie
y la cantidad de sangre chupada. Si la hembra ha conseguido chupar
suficiente sangre sin ser molestada, una sola picadura suele ser
suficiente para permitir una puesta y no volverá a picar
hasta que la haya realizado.
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| Ciclo biológico |
El fenómeno de la hibernación puede darse en un estadio
fijo (huevo, larva, adulto) o en diversos estadios aunque habitualmente
se presenta en los adultos. Poco antes de comenzar el período
de hibernación, las hembras se alimentan de todo el néctar
que pueden conseguir para producir un tejido especial, el cuerpo graso,
que servirá de reserva alimentaria a lo largo de la hibernación.
Durante este período, las hembras se refugian en lugares protegidos;
los machos sencillamente mueren.
La duración de la vida de los mosquitos adultos va desde algunos
días hasta unos tres meses dependiendo de la especie y las
condiciones climáticas. |